El análisis realizado por UPTA España sobre los dos últimos años muestra que el crecimiento de las personas extranjeras que desarrollan una actividad por cuenta propia se ha convertido en uno de los principales motores del trabajo autónomo español. En apenas dos años se han incorporado alrededor de 81.000 trabajadores autónomos extranjeros, un incremento próximo al 18%. Para UPTA, estos datos confirman que el emprendimiento extranjero ha dejado de ocupar un papel secundario dentro del trabajo autónomo español. La transformación también se observa en las actividades económicas en forma de diversificación. El emprendimiento extranjero ya no puede asociarse exclusivamente a la hostelería, el comercio o la construcción. En Telecomunicaciones y Programación Informática, las personas extranjeras representan ya el 33,5% de los trabajadores por cuenta propia.